El repunte se produce en medio de una escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán en torno al estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el transporte mundial de crudo. Fuerzas estadounidenses han atacado objetivos vinculados al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) en territorio iraní, mientras Teherán mantiene restricciones al acceso de inspectores internacionales a sus instalaciones nucleares, lo que ha reavivado el temor a nuevas interrupciones en el suministro procedente de la región.
En lo que va de 2026, tanto el Brent como el WTI acumulan fuertes subidas, con el diferencial entre ambas referencias ampliándose en las últimas semanas —un indicador que, según los analistas, suele reflejar tensiones de suministro localizadas en Oriente Medio.
Los operadores seguirán de cerca la evolución del conflicto y los próximos datos de inventarios de la Administración de Información Energética (EIA) de EE.UU., que podrían añadir volatilidad a una cotización ya marcada por la incertidumbre geopolítica.